12/11/2011
: Pintaba oscura la cosa cuando a pesar de que el Halcón había arrancado mejor el clásico, Quilmes se lo ganaba 1-0. Y se puso más negra la cosa, pero para la cerveza, porque apareció Píriz Alves dos veces para demostrarle a los vecinos quién es el Capo del Sur :

Y finalmente se dio la lógica. Si bien en medios se llegaba y se llega a leer que Quilmes en los papeles era más que Defensa, los hinchas del Halcón sabían que Defensa venía mejor y que hoy, si no mediaban inconvenientes, el equipo de Varela le iba a regalar esa tan ansiada victoria, que se esperaba del 2001, cuando fue la última, debido a una serie de empates y las incursiones ascensoristas del equipo vecino en Primera División. Pero regresó para que el verdeamarillo lo atendiera de nuevo. Y si bien fue sólo 2-1, si hubieran sido justas las cosas Defensa tendría que haber ganado 4 o 5 a 1. Pero fue victoria nuevamente, que llenó de lágrimas a los de Caruso y a Caruso, que en vestuarios decía que el partido había sido parejo (?).
En la previa se veía cómo iba a venir la mano, porque el Halcón hacía pocos cambios más que nada por regresos de titulares (Píriz Álves y Lazzaroni) y otro por decisión del DT (Bustamante), mientras que Caruso dando manotazos de ahogado metía seis variantes para ver si podía dar vuelta una tortilla que ya estaba quemada.
Con un marco impresionante, mucha gente en el estadio, bombos, globos, colorido y el aliento de siempre, Defensa se disponía a jugar el clásico Nº 28 frente al rival de toda la vida ya, Quilmes Athletic Club.
Y comenzó mucho mejor. Teniendo la pelota y lastimando. Pero nuevamente volvió a despilfarrar y varias. Por eso después tendría que sufrir en los últimos minutos.
Hasta que llegó la increíble. Defensa buscaba y buscaba, hasta que un excelente cambio de frente dejó sólo a Motoneta Díaz, nuevamente de gran performance, por izquierda y con muchos metros para avanzar. Se metió en el area y cuando le salía Trípodi a atorarle, metió el centro al medio donde entraban tres jugadores de cara al arco. Martinena no llegó, Píriz Alves tampoco pero aparecía Bustamante solo, en la boca del arco y sin arquero para simplemente empujarla y empezar a gritar. Pero increíblemente el 10 de Defensa la agarró tan mal que la tiró por arriba del travesaño, en una jugada que era más difícil errarlo que hacerlo, pero Bustamante logró lo imposible.

La gente se lamentaba la chance clarísima que había tenido Defensa y encima con el correr de los minutos, los dirigidos por Caruso comenzaban a emparejarle el partido a un Defensa que, de a poco, dejaba jugar al rival.
Y así, con poquito, luego de unos toques entre Caneo y Romero, vino el centro por izquierda al área, Giménez cabeceó al medio y apareció Corvalán que le dio por bajo, la pelota se desvió en Rolando García Guerreño y en vez de ir al medio, la pelota se fue hacia el palo izquierdo de Perafán que si bien se arrojó no pudo alcanzarla transformándose en el primero de la tarde. Nuevamente el Halcón pagaba caro las chances erradas y se veía abajo en el marcador. El reloj marcaba casi 15'.
Y poco pasó para que las cosas estuvieran de nuevo en orden. Un buen cambio de frente del Negro Rearte dejó a Bustamante habilitado por izquierda, se hamacó, buscó el perfil y metió un gran centro que el Guerrero del Gol, Víctor Píriz Alves conectó de cabeza lejos de Trípodi, la pelota pegó en el travesaño, picó medio metro adentro del arco y salió. Hubo suspenso pero fue gol clarísimo, a pesar de que Trípodi se quiso hacer el sota y seguir la jugada cuando tomó el balón. Así, se ponía un poco más de justicia en el marcador.
Luego del gol, el Halcón nuevamente se hizo con las riendas del partido y fue a buscar la victoria. Pero sufría con aquello que Caruso más sabe: defenderse y apostar al contragolpe. De esa manera casi llegó de nuevo el desnivel, porque a la salida de un corner, una habilitación dejó sólo a Martín Cauteruccio que con una gran corrida encaró al Flaco Perafán que salió a su encuentro, disparó cruzado y la pelota parecía que entraba pero no, se fue al lado del palo derecho. Los corazones varelenses volvían a latir.
Y además no pasó mucho para que Defensa contestara, en pies de Martinena. Ganó bien una pelota en el area, se fue yendo casi en el área chica del medio hacia la derecha dejando rivales en el camino y cuando parecía que se quedaba sin ángulo, intentó el remate y Trípodi respondí bien con su pie derecho para evitar que la pelota se le metiera en el arco.

Así el partido se volvía de ida y vuelta hasta el final del primer tiempo. Siempre la iniciativa la tuvo Defensa, con Rearte y Matías Díaz entonados por las bandas, muy buenas corridas del Cholo Benítez cuando se sumó al ataque y también una gran labor de Sergio Velázquez por derecha, robando balones importantes. Lo de Jerez Silva ya no es novedad: siempre un trabajo superlativo.
Sin embargo no alcanzaba y al vestuario se irían 1-1, dejando una mejor impresión Defensa y Justicia que el equipo de Ricardo Caruso Lombardi.
En el segundo tiempo, Caruso mandaba en cancha a Mandarino para intentar algo diferente en ataque. Pero el cervecero arrancó dormido, y al minuto de juego, un pelotazo del Flaco Perafán llegó, luego de un pique, a la puerta del área de Quilmes por la derecha, Martinena la ganó y de pecho se la bajó a Píriz Alves, que antes había intentado sin éxito el cabezazo, pero esta vez a la carrera le dio de lleno a la pelota y el bombazo se metió cruzado al palo derecho de Trípodi que se estiró pero no pudo evitar el segundo de Defensa. Nueva explosión en las tribunas y reproches del arquero cervecero a sus compañeros. Golazo.
Ya con la ventaja consumada, restaba liquidar el encuentro. Quilmes se desesperó y Defensa comenzó a hacer rodar la redonda, hasta por momentos se escucharon los oles de la tribuna humillando a los blanquitos.
Y pasó un rato hasta que a los 18' Sebastián Chirola Romero, que estaba por ser reemplazado, forcejeó con Luis Jerez Silva y le aplicó un cortito en la nuca que lo vieron todos y él terminó viendo la roja en mano de Delfino. Jerez vería la amarilla por la misma jugada.

Llegaba la hora de los cambios, entraban primero Ricci y después Leandro Fernández (por Bustamante que, si bien se fue aplaudido, siguió en deuda). Pero a pesar de jugar con uno menos, Quilmes empezó a tener la pelota y si bien no generaba peligrosidad en el área el sólo hecho de tener el balón amenazaba las aspiraciones del Halcón de quedarse con los tres puntos.
Y el equipo de RR lo tenía en la contra. Hubo varias chances de liquidarlo, pero el equipo siguió fallando en la definición. Lo tuvo Matías Díaz varias veces con disparos que fueron contenidos por Trípodi, Benítez también tuvo su chance que se fue al lado del palo con un remate de afuera del área.
Como Defensa perdía en el mediocampo el último cambio de RR fue el ingreso de Chaco Acevedo por Martinena, aplaudido, para volver a contener y ganar en ese sector. Caruso, por su parte, mandaba todo lo que tenía para atacar, Telechea y Grbec, para ver si ganaba algo de aire o alguna pelota bollando. Y el que la tuvo fue Telechea, que en la puerta del área hacia la derecha agarró una pelota que por suerte para Defensa la mandó a la tribuna, pero que si le entraba bien quizá hoy se hablaría otra cosa.
Pero no, el final llegaba y Defensa no lo liquidaba, pero Quilmes tampoco lo empataba. Vale decir que el resultado era mentiroso, porque Defensa habrá tenido claras 8 o 9 situaciones de gol. Pero no se estuvo fino en la definición. Por momentos fue baile y humillación hacia los vecinos.
Hasta que llegó el final y Defensa y Justicia nuevamente le demostró a Quilmes quién es el Capo del Sur, fue superior, por momentos lo borró de la cancha, y quizá las propias dudas y las jugadas de gol falladas hicieron que se sufra más de la cuenta llegando hacia el final. Muchas rachas se rompieron hoy, para los que les gusta las estadísticas: la de los 10 años sin victorias frente a los blancos en Varela, la de RR que nunca le había ganado a Caruso en enfrentamientos mano a mano, y otra racha pero que se confirmó fue la de Delfino: de 4 partidos dirigidos por este árbitro, 3 fueron victorias y la otra empate (y frente a River).
La fiesta fue en Varela. El velorio, en Quilmes. El calor se quedó acá, el frío allá, como siempre. El fútbol hoy lo trajo el equipo de RR, y el planteo mezquino fue de Caruso Lombardi. Fue justa la victoria. Ahora, a aspirar a más. Salud!!!

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