En una noche cálida, Defensa y Justicia le ganó 3 a 1 a Racing de Córdoba en el primer partido de la Copa Argentina aplicándole la jerarquía.
Un partido en el cual no se notó la diferencia de categoría hasta que Balanta -otro recuperado- hizo ese gol de cabecita aplicando el refrán que dice que dos cabezazos en el área es gol. Luego todo fue de Defensa, toque y toque, González y Pérez la embocaron, ampliando la diferencia. El Racing de Córdoba descontó por el honor.
Ah, la vieja Copa Argentina. Si hay una competencia hermosa de jugar, esa es la Copa Argentina. Se enfrentan equipos de distinto calibre, los de menos salen a la cancha a jugar el partido de sus vidas. La pasión de los hinchas de ambos equipos; no hay día que pensemos si nos tocará Quilmes alguna vez, ¿Qué habrá sido de ellos? También como que vamos de paseo por todos lados en un eterno partido de visitante, que era cuando se demostraba la jerarquía de la hinchada, la famosa marea verde.
Ganarse la vida como escribió Robert Walser: «En una palabra, me gano el pan de cada día pensando, cavilando, hurgando, excavando, meditando, inventando, analizando, investigando y paseando tan a gusto como el que más».
Me imagino a los hinchas volviendo tarde por la ruta, contentos por el resultado, otros durmiendo, a la espera de los próximos partidos, la continuidad de la semana, los días.
Por: Federico Quinteiros
Gentileza de imagen: @DefensayJusticiaoficial
