Figurita repetida

En una tarde de lunes caluroso, un desafortunado Defensa y Justicia empató cero a cero contra un mezquino Estudiantes de La Plata, como local en Varela.

Que lindo haber vuelto a jugar de local luego de tanto tiempo. La gente que se agrupa en los alrededores del estadio, las luces del mismo que se encienden para que comience la música. Es increíble que se haga carne lo que dice la canción: todo pasará menos la gente.

No osamos hablar del rival, pero qué Estudiantes mezquino, molesto, se presentó a jugar el partido. Buscando todo el tiempo el empate, a como de lugar, a base de trampas y muletillas, las mismas de siempre que lo llevaron a «lo más alto». ¿Cómo se hace para jugar contra un equipo que sabes de antemano como juega? Ya nos había pasado en la final de la Copa Argentina. No estudiamos.

Las lesiones del primer tiempo. Erramos un penal en el segundo, pobre Botta. No supimos aprovechar el hombre de más. Pero igual el partido se manejó. Faltó el gol. Que injusta es la vida futbolística a veces. Un Estudiantes diezmado nos sacó este empate. Es el fútbol que vivimos.

El equipo va mejorando, pero todavía se le puede pedir más. De un tiempo a esta parte el torneo va tan rápido, tan veloz, que no da tiempo para nada, tal vez. No queda otra que seguir.

 

 

 

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