En una noche de ¿Viernes? de febrero, un enmarañado Defensa y Justicia se empató contra un discreto Vélez Sarsfield como local en Varela.
El partido pintaba para ser de alto vuelo. Ida y vuelta, con dos equipos de talante vertiginoso. Y abrió nomás el partido un hermoso golazo del uruguayo Juan Ma Gutiérrez. Muy parecido al gol que hizo una vez Eric Cantona en Old Trafford. Tan parecido que se quedó mirando a todo el mundo para cerciorarse.
Parecía que se abría con eso, pero el Vélez de los mellizos creció. En aguante y en juego. Hasta que en un centro así de los tantos que hubo al voleo, nuestro arquero rechazó corto y el jugador no perdonó. Pardas.
El partido por momentos fue vertiginoso, por momentos aburrido. Ya a estas alturas poco importa. De local hay que ganar, empatar es perder, aunque también muchos lo vean como que es sumar, y poder entrar en el reducido final de los mata-mata que se jueguen antes de mitad de año. Si total parece que eso es lo que importa.
El torneo apura, hay que jugar rápido, no hay continuidad. Hay cambios todo el tiempo. Tantos que ya uno no sabe quienes juegan.
Y menos de noche, que a los que no vemos un pepino nos cuesta ver. Y cada día vemos menos.
