En una noche de niebla, un efectivo Defensa y Justicia le ganó por dos a cero a Aldosivi como local en Varela.
El partido arrancó inclinado del lado local, con un equipo movedizo, intercalado, con una propuesta interesante de juego, buscando, queriendo entrar por todos lados. Hasta que expulsaron a uno de ellos y todo estuvo para el cachetazo. Pero la pelota no entraba. El equipo seguía intentando. La gente efervescente, tan contenta por la vuelta de los visitantes, alentaba sin parar en la tribuna del ascenso, aprovechando la cercanía que da esa tribuna para hacer algunas avalanchas en los casi goles. Locos por la noticia del regreso del gran Chicho. La otra tribuna estaba en reparación, obras que empezaron en estos meses de descanso. Estaba todo dado para que llegara el primero. Y el segundo.
Y llegaron, precisamente en el segundo tiempo, tiro libre desde la derecha, la pelota quedó trastabillando y apareció el chelito Delgado para romperle el arco al arquero. Unos minutos después, un desborde por izquierda, la pelota quedó de nuevo boyando, para que Miritello defina y vuelva a sentir el sabor del gol. Dos a cero.
El resto fue dominar como en El arte de la guerra de Sun Tzu. Tocar, desplegar. Igual, uno gana estos partidos, sufre, mira la tabla, se ilusiona con ser puntero, de hecho ahora creo que lo estamos, pero el torneo no lo gana el primero, sino que se arma una especie de copa que se define en los mata mata. Lo que si, el primero define de local, ¿pero y si vuelven los visitantes? ¿Cuál sería la ventaja? ¿No viajar? Ya veremos, por lo pronto esta ha sido una gran victoria contra un equipo que había arrancado bien.
Dejo un saludo para mis tíos de Mar del Plata Cristina y Enrique.
