En un partido de viernes por la tarde, tarde que casi se hizo de noche cerrada, un cauto Defensa y Justicia empató contra su par de Tigre, como visitante en Victoria.
El partido prometía desde el inicio. Una cancha difícil, siempre nos costó, y esta vez no iba a ser la excepción. Salieron a la cancha los equipos. Se empezó a mover la pelota, con los dos equipos queriendo ser protagonistas. Hasta que llegó un centro bombeado desde la derecha y un cabezazo que casi mete con pelota al gran Beto, que poco pudo hacer. Pero el Halcón demostró carácter y lo fue a buscar. Centro rasante desde la izquierda de Soto y -anoten este nombre- Lucas Nahuel González, alias «Saltita», un chico con una velocidad que te va a pelear todas hasta la muerte, le pegó un zurdazo de afuera del área que hizo empatar las cosas.
En el segundo tiempo pasó un poco de todo, con la presencia ausencia del fantasmal VAR, pudo haber estado para cualquiera, le echaron uno a ellos, pero igual casi nos ganan, mejor que terminó. Quizás lo único para reprochar es la falta de cambios, la falta de plan b, pero se entiende que el partido no lo ameritaba. Hace varios partidos que se intenta encontrar un plan a, y eso es mucho. ¡Estamos segundos!
De un tiempo a esta parte me pasa que son muchos los partidos y parece que hay poco que comentar, porque hay pocos cambios en el equipo -señal de que hay una base que se está estableciendo, ¿A costa de qué?-, porque todo parece redundar, y no hay arriesgue, no hay explosión en esos últimos minutos, salvo el partido anterior. Tal vez, seguro, ojalá, me esté equivocando y este partido de visitante haya sido una muestra apenas de que de visitante vamos a estar más cautos y de local, bueno, que nos vengan a buscar. Argentinos Juniors, el siguiente. Y Defensa está momentáneamente como escolta del puntero del campeonato…el elogioso Unión de Santa Fé.
